Comienza el día tempranito, 5 horas de sueño, pero con la maleta recogida y listo para afrontar otro viaje. Por lo visto Sete al final me espera en el aeropuerto, pero bueno, al menos ha dado señales de vida y se que no me voy solo a Ancona.
Ya he llegado y facturado la maleta, ahora solo me que da esperar a Sete, si es que llega, jajaja, y comerme un bocadillo y un zumito. No se yo si estoy en el sitio que me ha dicho Sete, pero bueno, esperemos que llegue.
Llegoooooooooo, no me lo creo, aquí estamos en la entrada de embarque, tiene una carita de haber despedido a Iban( por lo visto es Iban con b), y listos para irnos para en el avión.
Ya en el avión, acabo de despedirme de mis padres y demás personas que se acordaban que me iba. Listo para el vuelo, nos vemos en Italia.
Ya en Italia, hace mucho frío y hay nieve. El aeropuerto me recuerda a la antigua estación de tren de Lora, es un poco... no se, cutrecillo, pero bueno, llegue vivo que es lo importante.
Después de media hora de autobús hasta casa de Sete, aquí estamos, y lo primero que se hace en Italia cuando se llega es comerse una margarita, aunque era rara, pero estaba muy rica, y me sentó muy bien.
Después de comer, duchita y a un cumpleaños, así empezó la noche de Ancona, y acabo en una placita. Todo perfecto, a ver que me deparan los siguientes días.
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